Conoce nuestra historia. Farmacia Aguilar

Pocos farmaceúticos pueden presumir de una tradición familiar de más de un siglo. Cuatro generaciones y más de 100 años con el objetivo de cuidar y promover la salud de los pacientes.

Desde los jarabes, preparados de plantas medicinales y elixires hasta la atención farmaceútica y robotización de la rebotica. Muchas cosas parecen haber cambiado, desde que…

En 1911 Don Jose Aguilar Brunet, recién Licenciado en Farmacia por la universidad de Santiago de Compostela, se establece en Cheste . Durante las primeras décadas de vida, la farmacia destacaba por la preparación propia de medicamentos, elixires, pomadas y ungüentos, llegando a obtener  una cierta relevancia en la comarca y registrando un fármaco: Lipolestina, ampollas empleadas para disminuir la congestión mucolítica pulmonar.

Su implicación en la vida cotidiana del Cheste fue completa, siendo uno de los miembros que en 1918 fundaron la Bodega Cheste Vinícola y la Cooperativa de Crédito y Caja Rural, pioneras ambas del sistema cooperativo de la provincia.

En 1945, su hijo  Jose Aguilar Tarín, licenciado en Farmacia en la Universidad de Granada se incorpora a la profesión. A su llegado se tuvo que adaptar a los nuevos cambios y, sobre todo, a la llegada de los medicamentos ya confeccionados por laboratorios, tal y como lo conocemos ahora, sin dejar por ello de elaborar medicamentos propios.

En 1983, Jose Mariano Aguilar Escobedo toma las riendas de la farmacia, con un claro objetivo: la modernización de la misma, ampliación de productos más allá de la venta únicamente de medicamentos y ofrecer servicios farmaceúticos como ortopedia, cosmética, productos para el cuidado del bebé y consejo personalizado. Siempre sin perder la esencia inicial de promover y cuidar la salud de los pacientes mediante el consejo farmaceútico.

En 2010, se lleva a cabo la reforma de la farmacia que conlleva la robotización de la misma y un aumento de la zona de exposición, con el objetivo de realizar una atención personalizada y de calidad a nuestros pacientes, así como de disponer un surtido de calidad para cubrir todas las necesidades de la población.

Y como se observa, la tradición familiar parece no tener fin…. y desde el año 2012, su hijo Javier Aguilar Serra, y ya en 2014, también Mariano Aguilar Serra, ambos licenciados en Farmacia, se incorporan al equipo de trabajo con ilusión y ganas de emprender nuevos retos, manteniendo la filosofía de trabajo centrada en el consejo farmaceútico, la experiencia y el conocimiento que les proporciona ya más de 100 años de trabajo familiar ininterrumpido.